Nada más contagioso que el ejemplo, y nunca podemos hacer ni grandes bienes ni grandes males que no engendren otros parecidos. Imitamos las buenas acciones por emulación, y las malas por la malignidad de nuestra naturaleza, que la vergüenza retenía prisionera, y que el ejemplo pone en libertad.
François de La Rochefoucauld
Otra pieza que no debe faltar en el repertorio de quienes estudiamos guitarra clásica, es el segundo movimiento del concierto de Aranjuez. Es una bonita y peculiar obra de Joaquín Rodrigo compuesta en París en 1939. La mezcla de impresionismo francés y música popular española, la convierten en una obra singular que ha sido interpretada por las más prestigiosas orquestas de todo el mundo. La visita al Palacio de Felipe II durante su luna de miel, inspiró a Joaquín Rodrigo para componer esta obra musical. En Aranjuez se encuentra un monumento dedicado a este adagio. En el video interpreto un fragmento con mi vieja guitarra.