Cueva de las Ventanas

Episodio VI

En esta excursión decidimos ser investigadores aventureros de espeleología, así que montamos en el tren turístico de Piñar y visitamos la interesante Cueva de las Ventanas, Monumento Natural de Andalucía y premio a la accesibilidad. Ha sido visitada y ocupada desde el Paleolítico Superior hasta nuestros días. Gentes del neolítico, de la edad de los metales, íberos, romanos y árabes la han habitado. Su historia, sus adornos cristalinos, sus luces y penumbras, las formas calcáreas que el agua ha ido esculpiendo con el paso del tiempo (gours, coladas, estalagmitas, estalactitas) y sus grandes espacios subterráneos, provocan la curiosidad y admiración del viajero por esta maravilla de la naturaleza. Junto a la entrada se distinguen unas interesantes pinturas rupestres. Durante la Prehistoria la cueva pudo ser vivienda en las zonas más próximas a la entrada y lugar de enterramiento en zonas más profundas.

Del período Neolítico (5.000 a 3.000 a. c.), se han recuperado cerámicas decoradas, punzones, brazaletes, collares... Durante la Edad de Bronce la cueva fue también usada como lugar de enterramiento y otras actividades relacionadas con el ganado. A partir de la época histórica la cueva pierde su uso funerario. Muy interesantes para la investigación son los restos hallados del período hispano-romano (cerámica pintada y estampillada). La cerámica medieval recuperada, indica un uso de la gruta desde época califal (siglos IX-X) hasta el final del reino nazarí de Granada (siglo XV), con una importante presencia de restos almohades. En 1970, un tesoro de monedas musulmanas de oro y plata fue encontrado dentro de la cueva, hecho que provocó el interés de investigadores y expoliadores.

Excursión a la Cueva de las Ventanas

En uno de los márgenes de la Sala de las Piletas, encontramos una nave mágica que el Mago Goma había dejado aparcada para que pudiéramos seguir nuestra azaña hacia el abismo de la inmensa gruta. Nos dejó una nota: "Hola letras, os dejo mi nave topo mágica para que lleguéis a ser unos buenos indianajones. No os preocupéis, dejaros llevar y ella os protegerá ante la adversidad".

De alguna forma extraña esta nave pudo vencer tiempo y espacio y nos condujo a otro plano dimensional, pues en cuestión de unos pocos segundos pasamos de estar en las cuevas de Piñar a estar en el Ártico. El paisaje inhóspito era precioso y salvaje aumque por suerte para nosotros había un asentamiento humano, hacía mucho frío. Era evidente de que se trataba de un grupo de científicos. La primera persona que encontramos fue una mujer musculosa especie de superhéroe de cómic.

Encuentro con la Mujer Ballena

F-¡Hola!, ¿Cómo te llamas, superhéroe?

-Soy MB, la Mujer Ballena, protectora de las ballenas que se dirigen al ártico para aparearse.

5-¿Y quién protege a las que van al ártico a apalearse?, porque haber habrá de todo, digo yo.

P-¿Cómo desempeñas tu labor, Mujer ballena?

Mujer Ballena-Cuando diviso un ballenero le disparo mi rayo aviso y si no se marcha lo frío con mi rayo castigo.

A-¿No te aburres aquí sola?, no hay mucho que hacer aquí a parte de estudiar e investigar este lugar.

Mujer Ballena-Bueno, la verdad es que soy íntima del capitán Nemo y pasamos bonitas veladas juntos, incluso he pensado en cambiarme el nombre por capitana Nema.

5-¡Qué mema la capitana Nema!

Mujer Ballena-¡Payaso!

A-¿Trabajas siempre aquí, Mujer ballena?

Mujer Ballena-No, querido A, cuando llega la época del apaleamiento de focas para aprovisionar los barcos peleteros, me desplazo al lugar donde habitan estos animales y me convierto en focamonje, superhéroe, mística de cómic y defensora de las focas.

P-Se te notan hasta las pecas con este traje tan ceñido, Mujer Ballena.

Mujer Ballena-Como podéis ver, este traje es el que uso cuando ataco balleneros, cuando voy de Focamonje me pongo otro más agresivo, un antifaz de zorra superhéroe y un látigo.

F-¿Cómo defiendes a las focas?

Mujer Ballena-Utilizo mi látigo para instruir a los hombres matafocas en otras actividades económicas menos agresivas con las criaturas con las que compartimos hábitat.

5-Tendrás que utilizarlo más con los reincidentes en la matanza de focas, ¿no es así?

MB-No me gusta excederme, pero algunos cazafocas son muy masocas.

Abejas