Mitología

Episodio XIV

Era un buen día para contemplar el atardecer desde la orilla del mar, así que decidimos coger el globo de la costa que sale a las 5 desde la aerostación. Nos apresuramos porque es un globo muy puntual y el chofer no espera a nadie; la razón es sencilla: debe tener en cuenta los 15 minutos de rigor en caso de pinchazo. A ya había hecho la reserva por internet en nuestra agencia de viajes y teniamos los códigos de nuestro billete electrónico y tarjeta de embarque-ATB.

El globo, de diseño vanguardista, era muy bonito y funcional. El 5 quería facturar nuestras ATB (bicis todo terreno) porque la cesta del globo era suficientemente espaciosa, pero el chofer, el muy capullo, dijo que no estaba permitido. Después, cuando estábamos allí arriba, comprendimos que el chofer había hecho lo correcto y nosotros éramos los capullos, porque un airado vendaval nos zarandeaba y necesitábamos todo el espacio para seguridad y estabilidad de la canasta.

Afortunadamente nada malo ocurrió y la vista del inmenso azul y turquesa apareció ante nosotros. Desde el globo vimos embarrancado en la orilla un bonito barco. Dijimos adiós y gracias al chofer y saltamos sobre la cubierta. Era un barco fantástico y misterioso. Comenzamos a curiosear y todo nuestro espacio se tornó neblinoso, semejante a las nieblas matutinas invernales.

Cuando la niebla desapareció no podíamos creer lo que estábamos viendo. El barco estaba navegando y se acercó a hablarnos un tipo con el pelo alborotado moviéndose en un carro mágico.

afp5 y Bruja Buena

5-Hola espectro, ¿quién eres?

Espectro-Hola número, soy Apolo, hijo de Zeus y de Latona, dios griego de la luz, el canto, la música y la poesía; soy guía de las musas y encarno el ideal de la belleza masculina.

5-¿Cómo hemos llegado aquí?

Apolo-Estáis donde queríais estar, pero no temáis nada porque soy protector de las expediciones y os protegeré siempre que sea necesario.

P-¿Quién toca esa musiquilla tan bonita que estamos escuchando?

Apolo-Es mi colega Orfeo, musico y poeta.

F-Su música amansa a las fieras.

A-Ha inspirado operas de Monteverdi, Gluck, Offenbach y un ballet de Stravinsky.

Apolo-También ha inspirado obras literarias como los sonetos de Rilke.

5-Es necesario buscar tiempo para leer esos sonetos y escuchar esa música.

P-¡Mirad allí!, es él tocando su lira.

Orfeo-¡Hola, qué tal!, ¿cómo estáis?

Apolo-Hola Orfeo, te presento a A, F, P y el 5, unos buenos amigos aventureros.

Orfeo-Encantado de conoceros.

Apolo-¿Cómo te fue con los argonautas?

Orfeo-Fatal, sólo piensan en conseguir para su jefe Jasón el vellocino de oro, incluso con riesgo de su propia vida.

5-Les ha comido el tarro.

Orfeo-Totalmente, un día que pasábamos cerca de la isla de Lemnos, los argonautas decidieron desembarcar para aprovisionar el navío. Estaba en la cubierta vigilando, cuando vi que corrían aterrorizados. Fui allí para defenderlos de las habitantes de Lemnos, y les dije que las criaturas sólo querían un poco de agua de su jardín.

A-¿Por qué valoran tanto el agua en Lemnos?

Orfeo-Lo que custodian estas guardianas no es el agua, sino el jardín de las ninfas Hespérides, cuyos árboles producen manzanas de oro.

F-Son fuertes y valientes sin la ayuda de los hombres, como las amazonas, ¿no es así?

Orfeo-Si F, eso es, aunque son ayudadas por un dragón de cien cabezas.

P-Eso quiere decir que estamos en el navío Argos, pero los argonautas, ¿dónde están?

Orfeo-Están de vacaciones y vosotros sois sus sustitutos.

5-¿Dónde vamos, so feo?

Orfeo-Vamos a la isla de Misia a recoger a Hércules, que decidió no continuar en la expedición.

F-Es una actitud un poco inaudita, él es uno de los más famosos héroes de la mitología griega, ¿no es así?

Orfeo-Todo eso tiene una explicación, F; debía ir al bosque de la isla de Misia, para hacer su clava de madera, de un árbol que solamente se puede encontrar allí.

A-¿Qué es una clava?

5-Se trata de un bastón, cuyo grosor aumenta desde la empuñadura al extremo opuesto.

P-¡Nave a la vista!

5-¿Por qué no te callas?, tú no eres un vigía marinero de este barco.

Orfeo-Gracias por el aviso P, pienso que es el barco de Ulises, navega en este mar desde hace cinco años viviendo muchas aventuras, el pobre personaje.

P-Si eso es lo que él quiere, ¿por qué te compadeces de él?

Orfeo-Quería regresar a su casa en Ítaca pero la ira de Poseidón no ha cesado de perseguirle.

F-¿Quién es Poseidón?

Apolo-Poseidón es el dios griego del mar.

A-Neptuno es el dios romano del mar, ¿no es así?

Apolo-Se aproxima el navío de Ulises, ¡sea prudente timonel!, ¡no queremos colisionar!

Orfeo-Ulises!, amigo!, ¿cuándo termina tu odisea?

Ulises-¡De momento me quedan cinco años de aventuras!

Orfeo-Suerte, amigo, y prudencia al timón!

Ulises-¡Si ves a Penélope por ahí, dile que la añoro y que aguante, y si ves a Poseidón, pídele que tenga compasión!

Orfeo-¡Vale, pero ya se lo dije y me contestó que eso era lo que había!

Ulises-¡Qué capullo!

Orfeo-¡Eso es, me dijo que cada perro se lamiera su capullo!

Apolo-No quiero pensar lo que va a suceder, cuando dentro de cinco años, Ulises regrese a su hogar y vea que Penélope se va a volver a casar.

P-Eso me recuerda Bodas de Sangre.

A-¡Qué bestialidad de mitología!

Apolo-Me parece que llegamos a la isla de Misia.

F-¡Qué rápido vamos, parece que navegamos en un aerodeslizador!

Orfeo-No Apolo, te equivocas, aquella isla no es ni se llama Misia, es la isla de los doliones, Cícico.

5-Misia es la región cuyo territorio se corresponde aproximadamente con la provincia de Balikesir, en la actual Turquía.

A-¿Quiénes son los doliones?

Bruja Buena-Son las tribus de rey Cízico y éste los gobernaba antes de que accidentalmente y por falta de iluminación urbana, se lo cargaran los argonautas.

5-¿Serán peligrosos?, parece haber mucha gente en la costa.

Apolo-Pásame los prismáticos Orfeo.

P-Tengo entendido que suelen recibir a sus visitantes amistosamente.

F-Según las cartas de navegación, estamos en la costa del Mar de Marmara, la región de Misia debe ser ésta y si Cícico es esta isla, Pérgamo, Lámpsaco y Nicomedia no deben estar lejos.

afp5, Bruja Buena, Mago Goma, Ulises, Juno y Minerva

A-¡Vayamos a la barquilla y confraternicemos con los doliones!

P-¡Venga!

Apolo-¡No tardéis y no os enfrasquéis en trifulcas y rivalidades!

Orfeo-¡Tened en cuenta que no podemos demorarnos demasiado, Misia aún está lejos!

Se hacía bastante pesado remar en aquella barca tan antigua y tan poco ergonómica. La Bruja Buena que nos divisaba desde la proa de Argo, sopló un poco y una gigantesca ola nos condujo suavemente hacia la costa donde los doliones nos esperaban con cánticos y algarabía.

Dolión-¡Hola forasteros!, bienvenidos a nuestra tierra.

P-¿Quiénes son ellas?

Dolión-Os presento a Juno, diosa de la fortuna, y a Minerva, diosa de la virtud y protectora de las profesiones, siempre van juntas, como la yema y el huevo.

5-Ya solo nos faltan las papas para hacer la tortilla.

Dolión-Por sí sola la Fortuna no vale nada si no se acompaña de la virtud y ellas han venido para concederla en esta tarea que os ha sido encomendada.

Juno-¡Hola!, ¿Qué tal?

Ninerva-¡Eso digo yo!, ¿cómo estáis, amigos?

Juno-Se os ha pegado el sol bastante.

A-Ya ves, bronceaditos sin pretenderlo.

Minerva-¿Podemos acompañaros en el navío?

5-Ya no hay sitio.

Juno-Os ayudaremos en vuestra azarosa tarea.

P-El barco es grande.

A-Y hay camarotes para todos y todas.

Juno-Toma 5, estas monedas tienen grabado mi careto y en tu tiempo valen un huevo.

5-Me importa un carajo tu riqueza y que tú seas la diosa de la fortuna, además, yo no me vendo a paguatas como tú.

Minerva-Era un regalo, no un soborno, y por no apreciarlo te quedarás sin nada, ¡payaso!

A-¡Venga!, vamos a la barquilla, Apolo nos está haciendo señales desde el navío, debemos apresurarnos.

La vuelta a Argo fue aún más pesada porque nos acompañaban Juno y Minerva y aunque ellas remaban también, la mar andaba un poco revuelta y en lugar de acercarnos a Argo nos alejábamos. Lo peor fue que también nos alejábamos de la costa y nos adentrábamos en la inmensidad de este mar. La Bruja Buena al ver que nos alejábamos llamó a un par de delfines colegas y la transportaron a la barquilla.

5-Éramos pocos y parió la abuela, ¿por qué no te has quedado en Argo, bruja insensata?

Bruja Buena-Sí claro, con esos dos pavos de Apolo y Orfeo, ¡haberte quedado tú!

Juno-Ten cuidado con ese numeraco, Bruja Buena.

Minerva-Es capaz de aligerar peso prescindiendo de nos.

Mago Goma-¡Hola amigos!, acabo de aparecer como por arte de birlibirloque.

5-¡Vaya!, el que faltaba, genio y figura, payaso hasta la sepultura, ¡socorro, nos hundimos!

P-¡Tranquilo, 5!, la barquilla aguanta bien, solo necesitamos que el Mago Goma, ya que ha aparecido, nos haga el favor de teletransportarnos a la región de Misia para recoger a Hércules.

5-¿Ah sí?, ¿y donde va a ir?, ¿encima tuya?

F-Hay poco sitio pero el Mago Goma buscará una solución.

Gracias al sortilegio del Mago Goma llegamos a Misia en un periquete. Nos adentramos en un bosque llamando a Hércules y el eco sonaba por doquier. De los misios era jefe Crómide. Fuimos recibidos amistosamente y nos advirtió que las ninfas eran un poco perversillas. Habían raptado a Hilas que iba en la expedición de los argonautas. Heracles y Polifemo abandonaron la expedición para rescatar a Hilas. Aquellas chicas se habían embrutecido desde que decidieron matar a sus maridos por infieles. Cuando los argonautas llegaron, vieron el cielo abierto ante posibles relaciones futuras, pero el hambre de tío que tenían no fue suficiente y parece ser que hicieron una captura destinada sólo para el apareamiento. No se ha vuelto a saber nada de ninguno de los tres. Crómide nos indicó la dirección para llegar al bosque de Hércules.

A-¡Hércules!, ¿Dónde estás?

Hércules-¿Qué queréis, amigos?

5-¡Ya sabes, te espera el dragón de las ninfas Héspérides, verás que risa!

P-Oye Mago, ¿nos echas un cable y nos teletransportas a la isla de las ninfas Espérides?, es ya muy tarde.

Mago Goma-No me gusta utilizar esa clase de magia potagia porque es un poco chunga, alguien puede quedarse por el camino e ir a parar a algún océano, al espacio, a un universo paralelo o vete tú a saber.

A-Si algo falla mi bola mágica lo sabe todo.

Mago Goma-No es suficiente con saberlo todo, luego hay que actuar y es arriesgado, ya estáis advertidos.

La teletransportación fue un éxito y llegamos todos y todas sanos y salvos a la isla de las Ninfas Hespérides. Hércules se dirigió directamente al lugar donde se encontraba el dragón guardián para inspeccionar el terreno de lucha. El dragón lo vio acercarse y lo miraba sin inmutarse. Las ninfas alimentaban al dragón con ternura y los manzanos decoraban el jardín. Hércules sabía que las manzanas de oro eran propiedad de las ninfas Hespérides y carecían de valor material en ese orden social. También sabía que, según la profecía, todo aquello a lo que se le había inferido un valor artificial, lo perdería y los dragones se convertirían en fieras lagartijas de lengua viperina para proteger un nuevo tesoro: el valor del trabajo de los humanos. Desistió y dejó las cosas como estaban para que los acontecimientos acontecieran de forma natural.

Viaje Mitológico